Descripción y propiedades

El maqui es considerado uno de los tres árboles sagrados de los Mapuches. Es también un símbolo de paz o intención pacífica y benévola y es ampliamente usado en la medicina natural indígena. La denominación “maki” en idioma Mapuche significa fruto. Actualmente la comunidad Mapuche de Neuquén recolecta sus frutos para hacer jaleas caseras. El grupo étnico Huilliche de Chile ha empleado los frutos de maqui tradicionalmente en forma de compresas externas para el tratamiento de heridas infectadas. También el polvo de las hojas secas quemadas, como cicatrizante de heridas.

 

Propiedades:

 

Antioxidante

Antiinflamatorio

Analgésico

 

Reino: Plantae, Division: Magnoliophyta, Clase: Magnoliopsida, Orden: Oxalidales, Familia: Elaeocarpaceae, Género: Aristotelia

 

Maqui (Aristotelia chilensis (Molina) Stuntz; Cornus chilensis Molina) de la familia Elaeocarpaceae, es una especie nativa chilena y se distribuye en Asia tropical y templada, Australia, el Pacífico y Sudamérica. Es un arbusto con tronco dividido y alcanza hasta 4 a 5 metros de altura. Contiene tallos rojizos, con ramas delgadas y flexibles. La corteza es lisa, blanda, siendo fácilmente desprendible. Las hojas son pecioladas, aovado‐lanceoladas y perennes. Las flores son pequeñas, blanquecinas, de cinco pétalos.  Florece de noviembre a diciembre y fructifica en verano. Las frutas son bayas rojas oscuras.

El maqui es posible encontrarlo en los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapi y Los Alerces (Argentina) así como en los bosques andinos chilenos entre los paralelos 31° y 42°. Crece en terrenos alterados, en general con buena exposición a la luz, siendo importante en el control de la erosión. Suele ser de las primeras especies que invaden terrenos quemados o abandonados. Los bosques de maqui son denominados “macales”, siendo de crecimiento muy rápido en condiciones de humedad apropiadas.

Alonso de Ovalle (1946) relataba “sus hojas sirven en extremo contra quemaduras y otros accidentes que nacen del calor”. Murillo, en 1889, mencionaba el poder antiinflamatorio del jugo de las hojas en afecciones de garganta y en la misma década, Vicuña Mackenna comentó “del benéfico maqui se apovechan los aborígenes para las diarreas como un poderoso astringente”.

Los frutos e incluso las partes subterráneas, son ingeridos como alimento. Las bayas dulces y muy jugosas son ingeridas directamente, o usadas para preparar una especie de chicha llamada “tecu”. También pueden ser empleadas para hacer jugos frescos con azúcar y agua, o usadas secas y molidas. Con las semillas se prepara un tipo de harina artesanal.

En general, la especie Aristotelia posee principios activos con propiedades antiinflamatorias como ácidos fenólicos, antocianinas y flavonoides han mostrado actividades inhibidoras sobre el óxido nítrico implicadas en procesos fisiológicos y patológicos como la inflamación crónica. Las antocianinas, flavonoides y ácidos fenólicos pueden ser responsables de las actividades antiinflamatorias y gastroprotectoras de esta fruta. Las frutas de Maqui además poseen alto contenido en poliglicosados polares.

Los frutos de Maqui han demostrado poseer una importante variedad de efectos biológicos: analgésicos, antiinflamatorios y antioxidantes. Maqui se considera en la medicina natural como antidiarréico, desinflamante, cicatrizante, diaforético, digestivo, expectorante, diurético y purgante. La infusión (principalmente de las hojas) se puede usar para como gárgaras o buches en inflamación de la mucosa orofaríngea.

Las muestras de extractos de maqui inhibieron fuertemente la inflamación inducida por carragenina en la pata de edema en modelos animales (ratas). Los frutos y sus componentes de maqui son antiinflamatorios y gastroprotectores y tienen un gran potencial como nutracéuticos. El jugo de sus frutos tiene importantes propiedades astringentes, tónicas y antidiarréico.  La baya del maqui se puede considerar como una valiosa herramienta para combatir la inflamación celular de huesos y articulaciones. Recientemente, se ha descubierto que las hojas de la baya del maqui tienen importantes actividades antibacterianas

El maqui es también útil para la enfermedad del ojo seco e inhibe el daño inducido por la luz visible en las células fotorreceptoras. Los estudios fitoquímicos han identificado antocianinas, otros flavonoides, alcaloides, derivados del ácido cinámico, derivados del ácido benzoico y otras moléculas bioactivas.

Las investigaciones farmacológicas  con compuestos aislados de maqui se han centrado en la actividad antioxidante, antidiabética, analgésica, antiinflamatoria e inhibición de la α-glucosidasa y la lipasa pancreática.

La incorporación de extractos de baya de maqui a películas comestibles de quitosano puede tener aplicaciones complementarias en el envasado de alimentos para retrasar el crecimiento microbiano y mejorar la estabilidad oxidativa de los alimentos.

Maqui 2

Patologías relacionadas

Estrés oxidativo

Inflamación de la piel

Referencias externas