Descripción y propiedades

El Aceite de Oliva se obtiene de las aceitunas, los frutos del olivo (Olea Europaea), técnicamente llamados drupas y es típico en la dieta mediterránea. Los estudios más recientes apoyan consistentemente que la dieta mediterránea, basada en el Aceite de Oliva virgen, propician un envejecimiento saludable y una mayor longevidad.

 

El Aceite de Oliva contiene:

 

Ácido oleico

Ácido linoléico

α- y γ-tocoferoles

β-caroteno

Fitoesteroles

Quercetina

Luteolina

 

El efecto protector del Aceite de Oliva virgen puede ser muy importante en las primeras décadas de la vida, lo que sugiere que el beneficio de la ingesta dietética de Aceite de Oliva virgen debe iniciarse antes de la pubertad y mantenerse a lo largo de la vida.

Sus propiedades incluyen la inhibición de la oxidación de LDL, del crecimiento bacteriano, de la agregación plaquetaria y de algunos tipos de daños en el ADN. También posee una actividad hipotensora, aumenta la capacidad antioxidante en el plasma y capta los radicales...

Mejora los principales factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular, como el perfil de lipoproteínas, la presión sanguínea, el metabolismo de la glucosa y el perfil antitrombótico. La función endotelial, inflamación y estrés oxidativo también se modulan positivamente. Algunos de estos efectos se atribuyen a los componentes menores del aceite de oliva virgen.

Algo típico en el Aceite de Oliva es la abundancia del ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado (18:1n-9), que oscila desde 56% hasta 84% de ácidos grasos totales, mientras que el ácido linoléico (18:2n-6), el ácido graso esencial principal y el más abundante en nuestra dieta de ácidos poliinsaturados, está presente en concentraciones entre 3 y 21% (por lo general 7-10%).

Varios de los componentes de menor concentración del Aceite de Oliva virgen, son las vitaminas tales como α- y γ-tocoferoles y β-caroteno que, junto con las clorofilas son las responsables del color del aceite.

El Aceite de Oliva virgen extra también contiene compuestos fenólicos, por ejemplo, el hidroxitirosol y oleuropeína, que son los causantes de su peculiar sabor y su alta estabilidad. Cada vez hay más evidencias que demuestran que los compuestos fenólicos del Aceite de Oliva son potentes antioxidantes, tanto in vitro como in vivo.

Aceite de Oliva2

Patologías relacionadas

Enfermedades cardiovasculares

Hiperlipidemia

Estrés oxidativo

Referencias externas