Descripción y propiedades

El Coco (Cocos nucifera), es un árbol que se cultiva por sus múltiples utilidades, principalmente por sus valores nutricionales y medicinales. Por sus diversos usos, se le llama a menudo el "árbol de la vida". Los productos más importantes elaborados con Coco son el agua de Coco y el aceite de Coco, aunque hay más productos como la torta de Coco, el ponche de Coco y la cáscara de Coco.

 

El Coco contiene:

 

Potasio, sodio, calcio, magnesio y fósforo

Ácidos grasos: ácido caprílico, cáprico, láurico, mirístico, palmítico, esteárico, oleico, linoléico

 

Durante miles de años, los productos de Coco han ocupado un lugar respetado y valioso en la medicina popular de la India. Su uso para la comida y sus aplicaciones en la medicina ayurvédica se documentaron en sánscrito  hace 4000 años. Se cree que el Coco posee propiedades antiblenorrágicas, antigingiviticas, actua contra la bronquitis y baja la fiebre. En la medicina ayurvédica, el aceite, la leche, la crema y el agua de Coco se usan para tratar la pérdida del cabello, quemaduras y problemas de corazón. Desde la antigüedad, se utiliza como un remedio muy eficaz para las lombrices intestinales de todo tipo.

Las partes de su fruta, como el núcleo y el agua, tienen numerosas propiedades medicinales: son antibacterianos, antifúngicos, antivirales y antiparasitarios. Además tienen propiedades antidermatofíticas, antioxidantes, hipoglucemiantes, hepatoprotectores e inmunoestimulante. El Coco se utiliza como alimento, principalmente en los países tropicales.

El efecto hipolipidémico de la proteína del Coco es probablemente debido al alto contenido de L-arginina. Además por su alto contenido en polifenoles es capaz de mantener los niveles normales de los parámetros de lípidos en los tejidos y además ayuda a capturar los radicales libres inhibiendo de este modo la oxidación de LDL, la inversión de transporte de colesterol y la reducción de la absorción intestinal de colesterol. El más abundante y potente ácido graso es el ácido láurico, que comprende casi el 50% del contenido de su grasa. El Coco es antiséptico urinario y es eficaz en el tratamiento de piedras en el riñón y la uretra.

El aceite de Coco virgen tiene un efecto antitrombótico significativo sobre el aceite de copra y probablemente influye de manera favorable en el sistema fibrinolítico y la Lp(a) (lipoproteína‑a). Lp(a) que transporta el colesterol y sustancias similares a través de la sangre y un nivel alto de Lp(a) que se considera un factor de riesgo de cardiopatías. En general, las proporciones elevadas de ácidos grasos saturados en la dieta  parecen tener una influencia en los niveles de Lp(a).

El agua de Coco puede eliminar los venenos en caso de envenenamiento mineral y mejorar en casos de envenenamiento inducido por los fármacos. También tiene efecto cardioprotector en el infarto de miocardio debido al rico contenido de iones minerales, especialmente potasio.

El agua de Coco se usó durante la Segunda Guerra Mundial en situaciones de emergencia, y se puso directamente en las venas del paciente. La concentración de electrolitos en el agua de Coco genera una presión osmótica similar a la observada en la sangre y no afecta a la coagulación del plasma.

Otro caso de tratamiento con agua de Coco, en una situación de emergencia, se reportó el año 1992 en el Hospital Atoifi que está situado en la Isla de Malaita en el sur del Pacífico en las Islas Salomón. Los viajes a la isla sólo se realizan en un avión pequeño o en un barco. Aunque hay tres hospitales situados en Malaita, es casi imposible viajar entre ellos debido a la topografía montañosa de la selva y la ausencia de carreteras. En este hospital fue ingresado un paciente con el diagnóstico presuntivo de ictus cerebral medio derecho de la arteria y la fibrilación auricular y fue tratado con digoxina y aspirina. El paciente fue capaz de responder adecuadamente, pero se observó una parálisis facial izquierda. Mostró debilidad motora unilateral en ambas extremidades superiores e inferiores. El resto de la exploración física fue normal. La tomografía computerizada no estaba disponible. En el día 36 de la hospitalización, el paciente empezó a estar muy débil, inestable y mareado. Fue incapaz de tolerar la alimentación por sonda debido a los vómitos y la hidratación volvió a ser necesaria. El hospital no tenía líquidos por vía intravenosa estándar disponible. Por lo tanto, el paciente recibió agua de Coco por vía intravenosa durante aproximadamente 2 días, a una velocidad estimada de 1.200 mL/día (no se han registrado electrolitos séricos de seguimiento). Los familiares del paciente trajeron Cocos frescos, con cuidado de no romperlos ya que daría lugar a la contaminación del fluido. Los Cocos fueron descascarillados, dejando la parte de "ojo" intacta hasta que estuviera listo para el uso. El paciente finalmente recuperó la capacidad de tragar y controlar sus secreciones y no requirieron mayor hidratación parenteral. Fue dado de alta del hospital el día 39 de la hospitalización, 30 de Diciembre, 1992.

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Patologías relacionadas

Estrés oxidativo

Colesterol alto

Infeciones

Riesgo de trombosis

Referencias externas