Descripción y propiedades

Las Isoflavonas son compuestos de origen natural de las plantas y pertenecen a los "fitoestrógenos". Actualmente, son anunciados como potenciales terapias alternativas, para síntomas de menopausia, enfermedad cardiovascular, osteoporosis…

La evidencia epidemiológica reciente y los datos experimentales de estudios en modelos animales, aportan multitud de efectos beneficiosos de las Isoflavonas en la salud humana.

 

Propiedades:

Mejoran la menopausia

Mejoran las enfermedades cardiovasculares

Disminuyen el colesterol

 

Las Isoflavonas en las plantas, ocurren predominantemente, en forma de glicósidos. Sus compuestos son altamente solubles en agua. Las Isoflavonas poseen acciones similares a los estrógenos ya que su estructura química es equivalente. Podrían influir en varios procesos biológicos incluyendo el metabolismo lipídico y óseo.

Los datos sugieren que la proteína de soja aislada, en cualquiera de las concentraciones de Isoflavonas utilizadas en este estudio, puede ser protectora contra las enfermedades cardiovasculares, alterando los perfiles de lipoproteínas en mujeres postmenopáusicas. Los efectos cardioprotectores de la terapia de reemplazo de estrógenos, están bien establecidos y mediados por los efectos sobre el metabolismo de los lípidos, incluyendo una disminución de colesterol LDL y un aumento de colesterol HDL.

Las Isoflavonas pueden contribuir positivamente en el riesgo de los cánceres relacionados con hormonas; como los de mama o próstata. Las Isoflavonas parecen ayudar a estimular la síntesis de globulina hormonal vinculante en el hígado y reducir los efectos biológicos de las hormonas sexuales.

Los fitoestrógenos también pueden actuar como fungicidas, disuadir a los herbívoros, regular las hormonas de las plantas y protegerlas contra la radiación ultravioleta.

Hace casi un siglo, que se confirmaron concentraciones relativamente altas de Isoflavonas en la soja. Sus efectos hormonales se podrían explicar con las observaciones epidemiológicas de menor riesgo de enfermedades crónicas y síntomas menopáusicos en las poblaciones que la consumen. El efecto hipocolesterolémico de la proteína de soja ha sido reconocido desde hace más de 30 años. Los estudios en modelos animales muestran que la sustitución de proteínas de soja por proteína animal en la dieta reduce las concentraciones séricas totales y LDL.

Varias investigaciones han demostrado que la proteína de soja inhibe las enfermedades cardiovasculares y reduce el riesgo de aterosclerosis en animales y seres humanos

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Referencias externas