Descripción y propiedades

Un subgrupo de fitoquímicos, los Flavonoides, ganan cada vez más atención, ya que las investigaciones epidemiológicas revelaron una correlación inversa entre la ingesta de alimentos que contienen flavanoles y la mortalidad por enfermedad coronaria. Sus principales fuentes en la dieta occidental incluyen té, cacao y sus derivados y numerosas frutas. Son casi inexistentes en las legumbres, con la notable excepción en las lentejas y en las habas. En muchos casos, están presentes en las cáscaras o semillas de frutas y verduras, pero su ingesta dietética es limitada.

 

Propiedades:

Antioxidante

Mejora epitelio

Reduce la funcción plaquetaria

 

El cacao contiene Flavanoles monoméricos (epicatequina y catequina) y procianidinas oligoméricas. Muchos de los efectos fisiológicos, pueden prevenir la oxidación celular y capturar radicales libres. La agregación plaquetaria es el evento crítico que ocurre durante el inicio de la trombosis coronaria, y se ha reportado que la epicatequina y la catequina del cacao modulan la función plaquetaria, lo que reduce el riesgo de formación de coágulos. También se suponen efectos beneficiosos sobre la oxidación de las LDL, la agregación plaquetaria, la sensibilidad a la insulina y la función endotelial.

En el estudio de Murphy et al. investigaron su efecto en algunos beneficios para la salud, incluida la acción antiinflamatoria y una menor tendencia a que la sangre se coagule. Una dosis aguda inhibe la activación de las plaquetas y funciona durante 6 h en humanos. Los resultados señalaron que la suplementación durante 28 días con Flavanoles de cacao y procianidinas aumenta significativamente las concentraciones plasmáticas de epicatequina y catequina y reduce significativamente la función plaquetaria.

Se han realizado varios estudios de intervención dietética controlados. Éstos han demostrado efectos dependientes de los Flavanoles, incluiendo la recuperación de la función endotelial, disminución de la presión arterial y reducciones en la agregación plaquetaria. Datos de uno de ellos respaldan el concepto de que además de mejorar las funciones cardiovasculares, pueden facilitar mecanismos de reparación endógenos que actúan de forma sinérgica con la terapia médica actual. Se justifican los ensayos de intervención a largo plazo que examinan los efectos de las dietas altas en Flavanoles sobre la salud y la función cardiovascular.

La alteración de la función endotelial en la obesidad puede reducir el flujo sanguíneo, contribuyendo a la oxidación de las grasas y la resistencia a la insulina. El estudio de Davison et al. investigó sus efectos  y el ejercicio regular, las intervenciones que mejoran la función endotelial, la función cardiometabólica y la composición corporal en individuos obesos. La disfunción endotelial se asocia con una producción reducida de óxido nítrico (NO) por el endotelio. Existe evidencia de que, además de los efectos cardiovasculares adversos bien documentados, la disponibilidad reducida de NO puede afectar la función metabólica. En el estudio de Davison se evaluaron durante 12 semanas los efectos cardiometabólicos del consumo de cacao con insuficiencia cardíaca, con y sin ejercicio regular moderado en una población obesa. El ejercicio regular conduce a una mayor tasa de oxidación de grasas y reduce la adiposidad abdominal. Aunque el consumo de cacao con alto contenido de Flavanol no afectó directamente la composición corporal, se asoció con una función endotelial aumentada, reducciones en la presión arterial diastólica y media y una resistencia reducida a la insulina. Estas observaciones indican que el consumo de cacao con alto contenido de flavanol puede ser útil, especialmente cuando se combina con un programa de actividad física moderada regular, para reducir los factores de riesgo cardiometabólicos en una población obesa.

El monómero de Flavanol (-)-epicatequina y el dímero de procianidina dimérico B2 han mostrado biodisponibilidad y se supone que estos median directamente los beneficios relacionados con el sistema cardiovascular observados.

Tzounis et al. han demostrado anteriormente que el monómero de Flavanol (+)-catequina aumenta significativamente el crecimiento de Clostridium coccoides-Eubacteriumrectale, Bifidobacterium spp. y Escherichia coli, e inhibe significativamente el crecimiento del grupo de Clostridium histolyticum. Además, se ha demostrado que los fenólicos de té afectan el crecimiento de bacterias patógenas como Clostridium perfringens, Clostridium difficile y Bacteroides spp. más que los anaerobios comensales como Bifidobacterium spp. y Lactobacillus spp.. Estos datos sugieren que el consumo de alimentos ricos en flavanoles puede tener potencial de respaldar la salud intestinal a través de su capacidad para ejercer una actividad similar a la de los prebióticos.

La inclusión en la dieta regular de alimentos ricos en Flavonoles (en caso del estudio de Tzounis et al. flavonoles de cacao) podría tener efectos significativos en el crecimiento de microbiota intestinal seleccionada in vivo. Estos hallazgos in vivo junto con los datos in vitro sugieren que son mediadores de estos efectos.

El hecho de que estos cambios se observaron en el contexto de una dieta balanceada (es decir, en línea con las pautas de dieta saludable de la Asociación Americana del Corazón) subraya su potencial para inducir efectos específicos en el intestino y tal vez otorga más credibilidad a la importancia de los fitonutrientes y dietas a base de plantas para la salud en general.

Los flavonoides, son una subclase de polifenoles, incluyen una serie de subclases con una estructura general común caracterizada por la presencia de dos anillos aromáticos unidos por un puente de tres carbonos.

Estas subclases, clasificadas según la conexión entre los dos anillos aromáticos, así como el estado de oxidación de los diferentes anillos, son:

Flavanoles (por ejemplo, monoméricos - catequina, epicatequina; oligoméricos y compuestos poliméricos - proantocianidinas, también llamadas taninos condensados) se encuentran típicamente en el té, el cacao, la uva y el vino.

Las flavanonas (hesperetina) encontrada en los cítricos.

Las flavonas (luteolina) se encuentran en tomillo, romero y orégano.

Las Isoflavonas (genisteína) se encuentran en soja.

Loas Flavonoles (quercetina) se encuentran en cebollas y en la mayoría de las frutas y verduras.

Las antocianinas (cianidina) en bayas rojas, azules y púrpuras.

Flavanoles2

Patologías relacionadas

Estrés oxidativo

Problemas digestivos

Referencias externas