A nivel mundial se estima que unos 300 millones de personas sufren depresión. Durante décadas, las personas han relacionado una alimentación saludable con sentirse mejor, incluso en el área de la salud mental. Los profesionales de la salud, están redescubriendo la conexión entre dieta y depresión. 

Un estudio evaluó el vínculo directo entre dieta y depresión durante un período de 12 semanas. Se  observaron a 67 pacientes con depresión moderada o severa. El grupo de control recibió solamente apoyo social sin cambios de hábitos alimenticios. El otro grupo recibió pautas de dietas basada en consejos del gobierno australiano y griego, formando una dieta mediterránea modificada. Después del período de prueba, los investigadores encontraron que más del 30% de los pacientes habían entrado en remisión con su depresión. Sólo el 8% del grupo de control experimentó realmente esta misma mejora.

Los participantes que mostraron los resultados más notables habían mejorado su dieta. Este ensayo ha alentado en gran medida a la investigación sobre este importante tema, ayudando a los investigadores a entender y ayudar mejor a los pacientes que sufren de esta dolencia.

Las personas con depresión deben comer más frutas y verduras. Para completar su dieta mejorada, también deben beber mucha agua y renunciar a las bebidas con cafeína o azúcar.

Dieta mediterranea