Según un estudio destacado por agencia Reuters, se investigó sobre 44 productos que fueron comprados por internet, comercializados como moduladores no-esteroides selectivos de los receptores de andrógenos, que imitan el efecto de la testosterona y ayudan a desarrollar el músculo.

Según este estudio, solo alrededor de la mitad de estos productos en realidad contienen los moduladores. Además, uno de cada cuatro productos, contenía ingredientes que no figuraban en la etiqueta, incluidos los medicamentos potencialmente peligrosos, y el 59% tenía distintas proporciones a las cantidades anunciadas de ciertos ingredientes.

"Nuestros resultados muestran que las personas deben ser extremadamente cuidadosas al usar estos medicamentos no aprobados, comprados en internet. No solo porque estos medicamentos pueden tener efectos nocivos en su salud, sino también porque no se puede confiar en las etiquetas y los productos pueden contener otros químicos cuya seguridad se desconoce y que no figuren debidamente etiquetados ", dice el coautor del estudio, el Dr. Shalender Bhasin, del Hospital de Brigham y “Harvard Medical School Brigham” en Boston.

Estos productos están diseñados para tener efectos similares a los esteroides, y varias compañías están desarrollando también como un tratamiento potencial para las limitaciones funcionales asociadas con el envejecimiento y trastornos del desgaste muscular.

Esto se debe a que el estudio actual destaca problemas con suplementos que van más allá de los productos que ayudan a desarrollar el músculo, lo que puede atraer a un subconjunto de la comunidad de culturismo con desconfianza hacia los profesionales médicos y una inclinación por el comportamiento arriesgado, comunicó Anchus a la agencia Reuters.

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