Science Daily publicó un nuevo estudio realizado en Estados Unidos, originalmente presentado en la Revista de la Academia de Nutrición y Dietética, que confirmó que después de beber una pequeña cantidad de cafeína, los participantes de este estudio consumieron un 10% menos de alimentos en un desayuno tipo buffet proporcionado por los investigadores. Sin embargo, este efecto no persistió durante el día y tampoco tuvo impacto en las percepciones del apetito de los participantes. En base de estos hallazgos, los investigadores concluyeron que la cafeína no es efectiva como un supresor del apetito y no ayuda a bajar de peso.

"La cafeína se agrega con frecuencia a los suplementos dietéticos con afirmaciones de que suprime el apetito y facilita la pérdida de peso. Investigaciones anteriores especularon que la cafeína acelera el metabolismo o afecta las sustancias químicas cerebrales que suprimen el apetito. Además, la evidencia epidemiológica sugiere que los consumidores de cafeína regulares tienen una masa corporal inferior. El objetivo de nuestro estudio fue determinar si la cafeína puede estar relacionada con una ingesta reducida de alimentos o un apetito reprimido, y si los resultados varían según el BMI " explicó la investigadora principal Leah M. Panek-Shirley de la Universidad en Buffalo (EE. UU), Departamento de Ejercicio y Ciencias de la Nutrición.

En promedio, los estadounidenses beben 235 ml. de café al día. En este estudio 50 adultos sanos (entre 18 y 50 años) participaron semanalmente durante un mes.

Cada vez, se les pidió que bebieran zumo con cafeína agregada equivalente al consumo de aproximadamente 120 ml. (1 mg/kg) o 235 ml. (3 mg/kg) de café, o placebo.

Media hora después, los participantes comian en un abundante desayuno buffet. Los participantes además anotaron todo lo que comieron a lo largo del día del estudio. Los datos eran recopilados por horas con una encuesta online.

Después de beber el zumo con 1 mg/kg de cafeína, los participantes consumieron aproximadamente 70 calorías menos de lo que consumieron después de beber un zumo con 3 mg/kg  sin cafeína agregada. Sin embargo, la pequeña disminución en la ingesta no persistía durante el resto del día. Los participantes compensaron la ingesta reducida en el desayuno más tarde, durante el día. No se han reportado diferencias en el apetito asociado con las dosis de cafeína. Finalmente, sus BMI individuales no tuvieron ningún efecto en su ingesta de alimentos o apetito en los tres niveles de cafeína.

"Este estudio, por su riguroso diseño, refuerza la importancia de los buenos hábitos alimentarios", comentó Carol DeNysschen, una de las investigadoras de Buffalo State College (EE. UU.).

El efecto de la cafeína en apetito2