Lo que comen las bacterias que viven en nuestro tracto intestinal podría influir en cómo envejecemos. Los científicos de la Universidad de McGill alimentaron moscas de la fruta (Drosophila) con una combinación de probióticos y un suplemento herbal llamado “Triphala”. Esta combinación fue capaz de prolongar la longevidad de las moscas y protegerlas contra las enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento. 

El estudio, publicado en Scientific Reports y destacado en Science Daily, se suma a una evidencia creciente que las bacterias intestinales pueden tener un papel importante en la salud.

Los investigadores incorporaron un simbiótico, hecho de probióticos con un suplemento rico en polifenoles, en la dieta de las moscas de la fruta. Las que eran alimentadas con el simbiótico llegaron hasta 66 días de vida, 26 días más que las que no tenían el suplemento. También mostraron rasgos reducidos del envejecimiento, como el aumento de la resistencia a la insulina, la inflamación y el estrés oxidativo.

"Los probióticos cambian dramáticamente la arquitectura del microbiota intestinal, no solo en su composición sino también con respecto a cómo se metabolizan los alimentos que comemos", dice Satya Prakash, la profesora de ingeniería biomédica en la Facultad de Medicina de McGill y autora del estudio.  "Esto permite que una formulación probiótica única actúe simultáneamente en varias vías de señalización bioquímica para provocar efectos fisiológicos beneficiosos amplios, y explica por qué la formulación única que presentamos en este documento tiene un efecto tan dramático en tantos marcadores diferentes".

"Es probable que los efectos en los seres humanos no sean tan dramáticos, pero nuestros resultados definitivamente sugieren que una dieta que incorpore específicamente “Triphala” junto con estos probióticos promoverá una vida larga y saludable".

Los autores también dicen que los hallazgos pueden explicarse por el "eje intestinal-cerebral", un sistema de comunicación bidireccional entre los microorganismos que residen en el tracto gastrointestinal (el microbiota) y el cerebro. En los últimos años, los estudios han demostrado que el eje intestino-cerebral está involucrado en cambios neuropatológicos y en una variedad de afecciones, como el síndrome del intestino irritable, la neurodegeneración e incluso la depresión.

El suplemento herbal utilizado en el estudio, “Triphala”, es una formulación hecha de amalaki, bibhitaki y haritaki, frutas usadas como plantas ayurvédicas en india.

La flora intestinal podría influir en cómo envej