Entre los años 1976 y 1980, aproximadamente el 15% de los adultos estadounidenses eran obesos. Hoy en día la estadística nos muestra un índice del 40% y otros 33% tienen sobrepeso. Esta subida coincide con el aumento de problemas derivados de enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y complicaciones de salud causadas por la obesidad, como la hipertensión. Incluso la enfermedad de Alzheimer puede atribuirse en parte a la obesidad y la inactividad física.

"La dieta en EE. UU. y otras naciones ha cambiado drásticamente más o menos en los últimos 50 años, con alimentos altamente procesados ​​disponibles a bajo precio en cualquier momento del día o de la noche" dijo Ali Güler, el profesor de biología en la Universidad de Virginia. "Muchos de estos alimentos tienen un alto contenido de azúcares, carbohidratos y calorías, lo que genera una dieta poco saludable cuando se consume regularmente durante muchos años".

En un estudio publicado en la revista Current Biology y destacada en ScienceDaily, Güler y sus colegas demuestran que el centro de placer del cerebro que produce la dopamina, y el reloj biológico (separado del cerebro) que regula los ritmos fisiológicos diarios, están vinculados. Los alimentos ricos en calorías, que traen placer, interrumpen los horarios normales de alimentación, lo que resulta en un consumo excesivo.

Utilizando modelos animales (ratones), los investigadores imitaron la disponibilidad de una dieta alta en grasas 24/7 y demostraron que, en cualquier momento, los refrigerios pueden ocasionar obesidad y problemas de salud relacionados.

Además, los llamados ratones "knockout" que tenían su señalización de dopamina interrumpida, no buscaron el placer gratificante de la dieta alta en grasas, mantuvieron un horario de alimentación normal y no se volvieron obesos, ni quiera con disponibilidad 24/7 de alimentos ricos en calorías.

Según Güler, otros estudios han demostrado, que cuando los modelos animales se alimentan de alimentos con alto contenido de grasa entre comidas o durante lo que deberían ser horas normales de descanso, el exceso de calorías se almacena como grasa mucho más fácilmente que la misma cantidad de calorías consumidas solo durante los períodos normales de alimentación. Esto eventualmente resulta en obesidad y enfermedades relacionadas con la obesidad, como la diabetes.

"Este estilo de vida con luces en todo momento, comer en cualquier momento cambia los patrones de alimentación y afecta la forma en que el cuerpo utiliza la energía", dijo Güler. "Altera el metabolismo, como lo muestra nuestro estudio, y conduce a la obesidad, que causa enfermedades. Estamos aprendiendo que cuando comemos, es tan importante como cuánto comemos. Una caloría no es solo una caloría. Las calorías consumidas entre comidas o en horas extrañas se almacenan como grasa, y esa es la receta para la mala salud”

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