El coronavirus “COVID-19” (SARS-CoV-2) causa una neumonía asociada con una enfermedad altamente contagiosa que surgió por primera vez en Wuhan, provincia de Hubei, China, en diciembre de 2019. Es un tipo de virus de ARN positivo monocatenario (de una sola cadena) y con envoltura.

La OMS lo identificó a partir de una muestra obtenida frotando la parte posterior dela garganta de un paciente, el 7 de enero de 2020.El día 30 de enero, declaró al COVID-19 una emergencia de salud pública. Hasta este momento, no existe un tratamiento antiviral eficaz para los virus MERS-CoV, SARS-CoV, SARS-CoV-2, sin embargo, 23 provincias de China están utilizando fórmulas de medicina tradicional china para esta enfermedad.  En el mundo, el 50% de nuestros medicamentos disponibles se derivan directa o indirectamente de plantas medicinales y aproximadamente el 25% de las recetas médicas contienen uno o más elementos activos de plantas.

 

China:

Las plantas de hierbas chinas como el astrágalo, el regaliz, el atractylodes el fang feng y la madreselva son muy populares en su uso; sin embargo, estas decocciones se pueden usar solo una semana. Entre todos estos tratamientos, la decocción de qingfeipayu, se ha propuesto como prescripción general en China y tiene una tasa de curación superior al 90%. Aunque puede haber falta de evidencia sobre los problemas de seguridad en el uso de las hierbas chinas, se cree que no existen efectos secundarios notables importantes en el cuerpo humano.

Actualmente, en China, se ha recomendado utilizar un tratamiento de rutina que incluya antibióticos con soporte nutricional, ventilación mecánica (si se requiere) y medicina tradicional china para COVID19. Más del 85% de los pacientes con COVID-19 en China están recibiendo medicina tradicional china para encontrar tratamientos potenciales.

 

 

India:

Basado en la literatura ayurvédica y científica, el Ministerio de AYUSH (Ayurveda, Yoga y Naturopatía, Unani, Siddha y Homeopatía), en India, emitió un aviso en el que recomendaba el uso de “Kadha”; un té compuesto de albahaca (Ocimum tenuiflorum), canela (Cinnamomum verum), pimienta negra (Piper nigrum), jengibre (Zingiber officinale) y vid (Vitis vinifera) para el autocuidado, argumentando que este desarrollará inmunidad contra la infección causada por la COVID-19. Además, recomendó el consumo de “leche dorada”; media cucharadita de cúrcuma (Curcuma longa) en polvo en 150 ml de leche caliente una o dos veces al día.

 

Otras plantas sin especificación de la zona:

La cebolla (Allium cepa) es una fuente rica en flavonoides químicos virales, compuestos orgánicos de azufre que tienen una actividad antioxidante potencial. Las cebollas también contienen fructanos que ayudan a combatir la bacteria. Varios estudios sobre la cebolla encontraron que también contiene actividad antiviral potencial incluso contra virus respiratorios. La ​​eficacia de la cebolla en la infección viral respiratoria es que ésta se puede utilizar eficazmente mediante nebulización o inhalación. La otra ventaja de la cebolla es que incluso los pacientes diabéticos pueden consumirla sin dudarlo, ya que tiene actividad antidiabética. También se considera que las cebollas contienen prolina, que en teoría es la responsable de estimular las citocinas proinflamatorias y se considera que proporciona un efecto antivírico contra ciertos tipos de virus.

El uso tradicional del Comino negro (Nigella sativa L.) como panacea en las comunidades islámicas y cristianas del norte de África se practica desde hace siglos.

En otro experimento, plantas medicinales marroquíes como Azafrán (Crocus sativus), adelfa (Nerium oleander) y laurel (Lauris nobilis) que tienen moléculas de crocina, digitoxigenina y β-eudesmol tienen capacidad de inhibición del SARS CoV-2 en el acoplamiento molecular, que se basa en la energía de interacción entre moléculas y proteínas estudiadas.

La Piña (Ananas comosus) contiene la bromelaína cuya actividad proteolítica se inactiva rápidamente como parte de la homeostasis enel plasma. La bromelaína posee actividad antiplaquetaria y antiinflamatoria, así como también posee actividad para disminuir la sustancia P (undecapéptido​ especialmente involucrado en la percepción del dolor) y el edema. Esto indicará que, si alguien se expone a una cirugía, el uso debe restringirse. Algunas poblaciones también presentan alergia a la piña, por lo que se debe tener cuidado durante la dosificación inicial. La bromelaína también tiene tendencia a disminuir la bradicinina.

Los ingredientes activos de la Granada improvisan la actividad antioxidante de células como los glóbulos rojos y su poder de resistencia frente a las células oxidativas.

El Melón amargo (Momordica charantia) es una de las hortalizas de la India y una planta medicinal, famosa por su acción antihelmíntica y antipalúdica. Se ha informado que el melón amargo contiene muchas proteínas potentes que inhiben varios virus como el virus del dengue, el virus del herpes, el virus de la hepatitis B y el virus de la inmunodeficiencia humana.

La Chebula (Terminelia chebula) es una planta medicinal muy popular con el contenido fenólico muy alto.Lachebula tiene una actividad antihistamínica probada y también posee protección cardiovascular, actividad antiviral y tonifica el sistema nervioso.

La pimienta de la India (Piper longum). La pimienta de la India es eficaz en el asma y tiene potencial para modular la respuesta inmunitaria. Actúa como estimulante al antagonizar la depresión respiratoria, que podría ayudar a superar los problemas respiratorios. También, su combinación con pimienta negra y jengibre ayuda a prevenir diversos problemas respiratorios y hepáticos.

La glicirricina de las raíces de Regaliz (Glycyrrhiza glabra) ha mostrado un potencial prometedor contra el coronavirus SARS-CoV (variante anterior a SARS-CoV-2). Otras plantas importantes como Ajenjo dulce (Artemisia annua), Hierba pastel (Isatis indigotica) y Pelargonium sidoides se han empleado contra el SARS-CoV. Los ingredientes activos (por ejemplo, emodina, reserpina, escina, miricetina, escutelarina, apigenina, luteolina y ácido betulónico) han mostrado resultados prometedores contra los coronavirus. Los fitoquímicos han demostrado actividad contra los coronavirus a través de mecanismos como la inhibición de la entrada viral, la inhibición de las enzimas de replicación y el bloqueo de la liberación de virus.

SARS-CoV-2 y plantas medicinales 2