Las células contienen “maquinaria” que duplica el ADN en un nuevo conjunto que entra en una célula recién formada. Esa misma clase de “máquinas”, llamadas polimerasas, también construyen mensajes de ARN que copian la información de ADN central, por lo que se pueden leer de manera más eficiente en proteínas.

Se pensaba que las polimerasas solo funcionaban en una dirección del ADN a ADN o ARN. Esto evita que los mensajes de ARN se vuelvan a escribir en ADN genómico. Ahora, los investigadores de la Universidad Thomas Jefferson proporcionan por primera vez la evidencia de que los segmentos de ARN se pueden volver a escribir en el ADN, lo que potencialmente desafía el dogma central en biología y podría tener amplias implicaciones que afectan a muchos campos de la biología.

"Este trabajo abre la puerta a muchos otros estudios que nos ayudarán a comprender la importancia de tener un mecanismo para convertir los mensajes de ARN en ADN en nuestras propias células", dice Richard Pomerantz, PhD, profesor asociado de bioquímica y biología molecular en la Universidad Thomas Jefferson. "La realidad de que una polimerasa humana puede hacer esto con alta eficiencia plantea muchas preguntas". Por ejemplo, este hallazgo sugiere que los mensajes de ARN pueden usarse como plantillas para reparar o reescribir el ADN genómico.

El trabajo fue publicado el 11 de junio en la revista Science Advances y destacado en Science Daily. Junto con el primer autor Gurushankar Chandramouly y otros colaboradores, el equipo del Dr. Pomerantz comenzó investigando una polimerasa muy inusual, llamada polimerasa theta. De las 14 ADN polimerasas en células de mamíferos, solo tres hacen la mayor parte del trabajo de duplicar todo el genoma para prepararlo para la división celular. Los 11 restantes están involucrados principalmente en la detección y reparación cuando hay una rotura o error en las hebras de ADN. La polimerasa theta repara el ADN, pero es muy propensa a errores y comete muchos errores o mutaciones. En una serie de experimentos, los investigadores probaron la polimerasa theta contra la transcriptasa inversa del VIH, que es una de las mejor estudiadas de su tipo. Demostraron que la polimerasa theta era capaz de convertir mensajes de ARN en ADN y que lo hizo tan bien como la transcriptasa inversa del VIH. Además, la polimerasa theta fue más eficiente e introdujo menos errores al usar una plantilla de ARN para escribir nuevos mensajes de ADN.

de ARN a ADN 2